martes, 2 de enero de 2018

Un cuento muy bien elaborado


Miguel Ángel Uribe Ochoa

Relatado por un narrador de tipo personaje –pues es el protagonista  y cuenta su propia historia, ya que relata solo lo que ve– y escrito por Linda Plascencia Soto, el cuento “Me enamoré de él” nos habla acerca de los problemas familiares en la adolescencia y el crimen del secuestro. 

¿Qué haríamos si nos encontráramos cara a cara con un delincuente? ¿Cómo reaccionaríamos? En este corto texto –no por eso menos interesante –, una niña adolescente, furiosa y curiosa, en una de las etapas de la vida en donde se quiere experimentar y preguntar acerca de todo, se escapa de su casa por problemas con su familia. Se dirige a un parque, en el cual es secuestrada. 

Lo normal sería que en este tipo de situaciones se intentara escapar o de alguna forma pedir ayuda. Pero en este relato no ocurre así, debido a que la protagonista le toma cariño a su secuestrador (Armando), y por ello decide quedarse con él.

En cuanto al ambiente, considero que la historia se desarrolla en la actualidad, pues no se menciona nada antiguo, sino hechos que podrían estar sucediendo en nuestros días. En lo que corresponde al espacio, el cuento se basa primero en la casa de la niña, luego en un parque (donde la protagonista es raptada) y posteriormente en una cabaña (donde ella pasa la mayor parte del tiempo con Armando).

La niña, al estar secuestrada, describe lo bonito y placentero que es estar con el hombre: “Con el tiempo empecé a sentirme segura con él”; y expresa que cuando “(lo veía marcharse desde la ventana) temía que no volviera”. 

Se puede apreciar muy fácilmente que el personaje principal es la muchacha, aunque en todo el cuento la autora nunca incluye su nombre. (Creo que el lector se encariñaría más con la protagonista si de alguna forma pudiera mencionarla, no solo como “la niña” o “la muchacha”).

El personaje de Armando es secundario, pues no hace más que cuidar de la joven, además de que es la persona que la secuestró. En la historia se muestran más personajes, como la familia o la policía, pero, ya que apenas aparecen, se puede decir que son ambientales.

Se podría clasificar su desenlace, por su tipo de estructura, como cerrado, pues jamás se menciona qué ocurrió después de su final. También esto va relacionado con que al final te llevas una gran sorpresa, ya que jamás te esperarías lo sucedido; por su lógica, entonces, el desenlace se clasifica como sorpresivo. Además, se podría decir que es un desenlace triste, y en el aspecto afectivo es malo, debido a que no acaba con felicidad para nuestra protagonista.

Por otra parte, en el texto se usa la función emotiva de la lengua, cuando la niña transmite sus sentimientos y emociones, como se puede apreciar aquí: “Comenzó a acariciarme. Me asusté, pero no hice nada”; o: “Temía que no volviera”. Igualmente, se puede apreciar la función poética, que consiste en la configuración del mensaje para dar una estética de agrado, belleza o gracia, como en: “Poco después descubrí que estaba en una cabaña en medio de la nada”.

Desde mi perspectiva, el cuento está muy bien elaborado, muy bien narrado, con una buena trama y buenos personajes. Lo que a mi parecer le hace falta es una poca más de extensión;  aunque cabe mencionar que los cuentos son cortos, no pasaría nada si se extendiera un poquito más. Asimismo, me hubiera gustado mucho que la protagonista tuviera un nombre, para no solo mencionarla como “la muchacha”.

Plascencia Soto, L. D., “Me enamoré de él”. Disponible en: https://nuevotallereando. blogspot.mx/2016/08/me-enamore-de-el.html


Un amor enloquecedor


Mariela Sánchez Jiménez

En el cuento titulado “Esquizofrenia”, la autora y ex estudiante de la preparatoria del Instituto Salvatierra, Andrea Islas Lazcano, relata una historia con un tema interesante, que al final toma un camino perturbante.
Todo comienza con una mujer que, después de trabajar, va sola a tomarse una copa a un bar cercano. Un hombre evidentemente borracho se acerca a ella para relatarle una historia algo descabellada, que al principio no es muy convincente.
El hombre empieza a hablar acerca de cómo se dio cuenta de que su esposa ponía algo en su té nocturno –lo cual se asume que son las medicinas para controlar su esquizofrenia–. Un día él tira el té sin que ella se percate, por lo que da inicio la verdadera historia de cómo uno de sus episodios esquizofrénicos prácticamente arruinó su vida.
Con lo mencionado anteriormente, podemos notar que el verdadero tema de esta narración es la desconfianza, ya que eso fue lo que desencadenó la historia del hombre y sus actos.
Ahora, de los personajes no se puede deducir mucho, pues no se mencionan nombres, pero sí es posible identificar quién es el protagonista y cómo es el carácter de cada uno.
Del personaje principal, que es el hombre borracho, se mencionan algunas cosas que demuestran su dolor al relatar su trágica historia. De la mujer (personaje secundario) se incluye esta expresión: “Tengo una pistola en la bolsa, así que suéltame antes de que hagamos una escenita”, que nos da a conocer un poco acerca de su forma de ser: posee un carácter fuerte y no teme defenderse.
Al hablar del desenlace podemos decir que es abierto, pues en realidad te deja con la duda de qué pasa con los personajes y cuáles son las consecuencias de sus actos. Lo considero sorpresivo y triste a la vez, debido a que personalmente no me esperaba el giro tan inesperado de la narración.
Otro punto es el ambiente. En el texto solo se confirma que la historia toma lugar en el bar con esta línea: “Venía a este bar de vez en cuando, casi siempre después de un mal día, porque necesitaba un cambio de ambiente…”. También se da a entender que la atmósfera inicialmente es melancólica y termina violentamente macabra. Lo que no se puede distinguir en realidad es el tiempo, ya que, mientras los hechos pueden estar situados en los años ochenta, también pueden corresponder a la época actual, pues no hay nada que distinga la época.
En cuanto al narrador, desde la línea: “Me levanté tarde y llegué a la oficina del mismo modo” se hace saber que es testigo: nada más y nada menos que el personaje secundario, la mujer.
Para concluir, en realidad este me parece un cuento muy bien escrito y con muy buenas ideas. Te hace pensar acerca de las personas que sufren de esquizofrenia y a lo que pueden llegar por no consumir su medicamento.

Islas Lazcano, A., “Esquizofrenia”. Disponible en: https://nuevotallereando.blogspot. mx/2017/01/esquizofrenia.html

La historia de lo que nos hace falta a muchos


Jesús David Gutiérrez Ham

La autora Elsa Bornemann nos narra una historia titulada “Me hace falta”, en forma de una carta, a través de un niño como personaje, quien externa lo que siente y necesita de su padre. Lo dice de una manera sutil y madura, ya tiene la valentía de manifestar de lo que carece, aunque haya sido educado de una manera en la que se considera que entre hombres no se pueden abrazar, ni dar un beso de padre a hijo. 

En el cuento se puede apreciar que el personaje principal es el niño, pues es el remitente de la carta; además, es  quien relata toda la historia desde su punto de vista. En tanto, el padre es un personaje secundario, porque es a quien está dirigida la carta. La madre también es un personaje secundario, porque se menciona unas de sus opiniones que le dio a su hijo, que se ven reflejadas en la misiva. Las hermanas son personajes ambientales, porque no muestran características propias. 

El ambiente donde se desarrolla la historia es la casa familiar: el padre está estresado por no encontrar trabajo, la madre trata de hacer comprender al hijo el porqué de la actitud del padre, y las hermanas (Ariela y las dos mellizas) aún son muy jóvenes para comprender la situación que plantea y describe el niño: 
A punto de cumplir los cuatro –entonces– estrené mi propio cuarto, este mismo en el que ahora te estoy escribiendo mientras oigo jugar a las nenas en su habitación, pegada a la mía.
Al principio de la obra se perciben la tensión y la tristeza que siente el pequeño; mientras va desarrollando su punto de vista en la carta, se van mostrando su felicidad y su anhelo de relacionarse mejor con su padre.

El cuento es relatado por un narrador personaje, ya que es escrito en primera persona; el niño es el narrador de la historia, porque es él quien escribe la carta: “Lo que yo siento es que sos injusto –eso– al privarme de algo que también necesito, como mis hermanitas”.

Mientras leemos el texto podemos apreciar las funciones de la lengua, tanto emotiva como poética: 
  • “…el que por fin me haya animado a contarte lo que me hace falta de vos, lo que siempre espero –inútilmente– y no recibo”. En este ejemplo podemos notar con facilidad la función emotiva, pues el personaje expresa y da a conocer lo que siente. 
  • “Te escucho pronunciar la palabra ‘desocupado’ y se me pone la piel de gallina.” En este otro ejemplo podemos identificar la función poética, debido a la metáfora presente en él.

Me parece que la escritora Elsa Bornemann (egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires) creó una historia interesante, porque muestra un problema que puede suceder en la vida real. Además, es también interesante considerar que la autora tuvo que meterse en los zapatos de un niño y pensar como tal, ya que, a pesar de ser ella una adulta, su personaje nunca perdió la inocencia infantil en la historia. 

Bornemann, E., “Me hace falta”. Disponible en: http://www.imaginaria.com.ar/06/5/bornemann4.htm

Cómo un presentimiento influye en todo un pueblo


Luis Edgardo Adame Ayala

En el cuento “Algo muy grave va a suceder en este pueblo”, del autor Gabriel García Márquez (uno de los mejores autores de Colombia) se narra una historia muy interesante.
Una señora vieja un día amanece con el mal presentimiento de que algo muy grave va a suceder en el pueblo, como lo dice el título.
Me llamó la atención que en la historia todo el pueblo se entera de lo que dijo la señora, pasándolo de boca en boca. El pueblo entero se puso nervioso y se alteró al escuchar el gran “chisme” que había dejado pensando a toda la gente.
Esto es algo que pasa en la vida real: alguien dice algo interesante y toda la gente se llega a enterar, porque todos están hablando de eso. Así es como se hacen los famosos chismes.
En el desarrollo del cuento se empieza a expandir el presentimiento de la señora, porque su hijo va a jugar billar, y cuando está a punto de tirar le apuestan a que no hará la carambola, y no la hace. Se ríen de él, pero se justifica asegurándoles que no se pudo concentrar porque no ha dejado de pensar en lo que dijo su madre: que algo grave la va a suceder al pueblo. Se vuelven a reír de él. Pero con esto se empieza a expandir el rumor.
Para poder saber la época en la que está situada la historia se deben considerar dos factores que se mencionan en el texto: que el hijo fue a jugar billar con sus amigos y que aún se transportaban en carretas y no en automóvil. Por lo tanto, es dable suponer que la historia está situada aproximadamente en el siglo XVIII.
Por lo que leí, el tipo de narrador es omnisciente, ya que no es personaje de la historia ni se menciona, pero sabe todo del suceso.
Dentro de los personajes están:
  1. Principal: El pueblo entero.
  2. Secundarios: La señora vieja y Dámaso.
  3. Ambientales: La hija de la señora, el carnicero, las dos personas que compran carne, la primera persona que abandona el pueblo y el que le ganó el peso a Dámaso.

El autor, ganador del Premio Nobel de Literatura, utilizó muy bien la función poética de la lengua en su texto.
El cuento me gustó mucho, porque me sorprendió que solo porque una señora tenía el presentimiento de que algo grave le iba a suceder al pueblo, todos se dejaron persuadir.
Esto es algo que pasa mucho en la vida cotidiana: nos dejamos llevar por lo que dicen los demás, ya sea verdad o mentira. Pero no deberíamos creer todo lo que se nos dice sin antes investigar bien, o no deberíamos perder la calma.

García Márquez, G., “Algo muy grave va a suceder en este pueblo”. Disponible en: http://ciudadseva.com/texto/algo-muy-grave-va-a-suceder-en-este-pueblo/

Cielo de perros



Raquel Alejandra Navarro Núñez

Al ver esa luz blanca y brillante, me encontré en las nubes más puras y limpias, tan alto en el cielo que apenas se veía a la gente caminar.

No podía dejar de flotar arriba y arriba, hasta que me encontré en una entrada con un gran portón de color tan brillante como el oro, que se había abierto ante mis ojos. Estos se me llenaron de alegría al verla de nuevo ahí parada, esperándome: ¡mi bolita de nieve peluda, Peggy!

Era el año 2008 cuando por primera vez la vi, pequeña en una bolsa rosada de Hello Kitty: una perrita tan blanca como la nieve y tan diminuta y delicada como una flor. Hasta ahora la recuerdo como mi amorosa mascota Peggy; la primera, la que estuvo siempre a mi lado. Me hacía compañía cuando me sentía sola y me fue fiel hasta el final de sus días.

Siempre pensé, a través de los años, que Peggy, mi French Poodle, era como una personita, una integrante de nuestra familia, ya que en todo momento nos miraba de una manera muy especial y única. Sentía, por alguna razón, que yo podía platicar con ella como si fuera una persona.

Cuando estaba cachorra se comportaba de una manera muy traviesa y juguetona. Yo sabía que no me podía contestar cuando le preguntaba, pero aun así nunca lo dejé de hacer, y, a pesar de que ella no me respondiera, con solo una mirada bastaba para saber que a veces sí me entendía.

Peggy, vente a acostar conmigo”, le decía, y ella brincaba tan alto del piso a la cama que parecían resortes sus patas.

Otras veces, en los momentos en que no sabía qué hacer, me divertía con ella con aquel juguete que amaba con todo su corazón: un hueso afelpado de color rosa. Nadie se lo podía quitar y jamás lo soltaba, siempre lo traía en la boca.

Estar con a su lado fueron los mejores años de mi vida: por tener su compañía y traer alegría a mi familia y a mí.

A pesar de no ser siempre yo la mejor dueña o la más cariñosa, la amaba con todo mi corazón y sabía que ella lo podía sentir. Peggy hizo de mi infancia la más hermosa que un niño puede tener, era la vida de nuestra casa.

Recuerdo esos días cuando me sentía triste o me enfermaba. Siempre estuvo ahí conmigo y me hacía querer estar bien; el amor que de ella brotaba era un calor acogedor e intenso.

Peggy cada día disfrutó de la compañía de sus seres queridos; adoraba que siempre la estuvieran consintiendo a todas horas.

“Tú cómo sufres, ¿verdad?,” le reclamaba entre risas. Ella solo volteaba con esa mirada dulce, tierna e inocente que solía tener.

Años pasaron, y estábamos en el tiempo de la vida de una adolescente cuando no sabe qué va a dedicarse a estudiar. Era 2016, Peggy tenía ocho años de edad, pero para mí seguía siendo una cachorrita. Me encantaba llegar a casa y oír primero su collar y que me recibiera con su rabito moviéndose.

Llegó el mes de octubre, cuando Peggy ya no era la misma. Todavía conservaba su chispa, pero no era tan activa como antes y siempre estaba acostada dormida. Creíamos que no sucedía nada, ya que su manera de ser siempre había sido así. 

Cierto día, al estar viendo la tele con ella, comencé a notarle unas pequeñas manchas que parecían moretones. Creía que se había golpeado con un mueble al bajar de lo alto, pero aun así le dije a mi familia que teníamos que llevarla a la veterinaria.

Este problema de Peggy me daba mala espina; sin embargo, mantenía la esperanza de que no fuera nada grave. Además, era un poco difícil para nosotros llevarla al médico, ya que el dinero no alcanzaba lo suficiente; entonces posponíamos la cita.

Cuando nos fue posible llevamos a Peggy a la veterinaria. Al estar ahí le tomaron muestras de sangre y la examinaron, aclarando que lo que ella sentía no tendría buen pronóstico. Preocupada yo, hice lo necesario para que Peggy estuviera mejor, y por eso dejé que la doctora lea analizara. Pero los resultados llegarían una semana después.

Un día antes de nuestra cita con la doctora, observé a Peggy acostaba sobre unas almohadas, con una cara de cansancio y sufrimiento; pero, a pesar de ello, se veía muy calmada. 

Me acerqué y le dije: “Vas a estar bien, te lo aseguro”.

Sin embargo, por alguna razón, sentía que no la volvería a ver.

En la tarde del día siguiente regresé a mi casa después de clases. Mi tía me había prometido que llevaría a Peggy a la veterinaria, por mí, pues ya yo no podía faltar a la escuela. Al ver a mi tía toda triste y desilusionada, tuve un pensamiento doloroso en mi cabeza y corrí hacia donde estaba mi amada perrita.  

¡Nunca en la vida sentiría un vacío tan grande como ese, al perder una mascota! Lágrimas corrían por mi rostro al verla, ahí, con sus ojitos cerrados, sin respiración. Peggy había sufrido de una enfermedad canina parecida a la leucemia, pues mataba sus plaquetas dejándola indefensa. Cuando me dijeron esto me sentí impotente, por no poder hacer nada para revertir lo sucedido. Pero ya era imposible.

Sesenta años después todavía pienso en ella, y no pasa un día en que no pueda borrar su imagen de mi cabeza. Claro, tuve muchos perros, pero siempre Peggy ocupó un lugar especial en mi corazón: mi primera mascota. 

Al cerrar los ojos para dormir, mi último pensamiento fue una imagen de ella conmigo sentada en nuestro sofá verde, viendo la televisión. Quedé profundamente dormida y no volví a despertar. Solo había oscuridad.

Después, mi visión se clarificó y vi una luz blanca. ¡Ahí estaba!: mi amada Peggy, esperándome a mi llegada para darme compañía.

¡Lágrimas de alegría por mis mejillas! Fui junto a ella y poco a poco nos desvanecimos en lo más alto de las nubes.

Saúl



Daniel Antonio Reyes González

Todo se volvió muy obscuro, ya no sé qué hacer. Lo único que puedo pensar es en él y su estúpida y hermosa cara. Ya no hemos hablado, ni nada, al respecto, ni una sola palabra desde ese sábado. Él se volvió tan indiferente y distante antes de todo; yo sentía que ya nada le importaba, que todo lo que habíamos pasado se iba por el caño. Esa fue una de las razones por las cuales yo se la hacía de problemas.
Minutos, horas, días y semanas pasaron, cuando aún lo seguía viendo con sus amigotes esos, a los que yo no soportaba. Eran los del futbol. Nada más me pongo a pensar y me enojo aún más. Mañana, 20 de enero, se cumple un mes, un mes de que rompimos. Yo, sin creérmelo; eso no era algo que viera venir. Como todas las cosas buenas tienen un fin, este fue el fin de mi felicidad y de mi vida amorosa. El fin de mi vida.

*  *  *

Septiembre de 2014:
Saúl, me llamo Saúl. Me considero una persona muy sociable y creo que tengo muchos amigos, pero en verdad solo hay una que me importa: Ana Fernanda, o como yo la llamo, Any. Ella y yo asistimos al mismo colegio. Pero nuestra amistad tiene mucho más; para ser más exacto, desde hace catorce años.
El colegio al que asisto se encuentra al sur de la Ciudad de México y en una colonia digamos que muy bien posicionada. Esa mañana mi vida iba a cambiar, pero yo no lo sabía hasta ese momento. Any y yo íbamos de camino en mi Mazda, con música a todo volumen, como solíamos hacer cada día.
Al llegar al colegio ella fue al baño y yo me quedé en una banca cerca del salón en donde tendríamos la primera clase. Volvió muy entusiasmada a contarme que había un chico nuevo. Le pedí que me contara todos los detalles y me dijo que no sabía nada aún, pero que era de nuestra edad y probablemente iría al mismo salón que nosotros.
Al entrar al salón, como es de costumbre, ya todos tienen su lugar asignado y nos sentamos en el nuestro. Por mi cabeza me empezaba a pasar que no había hecho la tarea de física, pero me dije que la podría hacer en el receso.
La profesora entró junto con un chico que se sentó al lado mío. No le tomé importancia, y ella empezó a hablar, yo todavía en mi propio mundo. Ella se refería al recién llegado:
—Buenos días, clase. Hoy tenemos a alguien nuevo, su nombre es Alejandro Rivera. Él se nos unirá a partir de hoy.
En el receso Any y yo nos sentamos en una mesa para poder terminar mi tarea.
—¡Saúl! —exclamó—,  ¿ya viste al chico nuevo? ¡Es tan guapo y alto! ¡Me gusta para ti!
—¿En serio? —dije en tono burlón y riéndome un poco.
—Sí, es todo lo que me has dicho que te gusta físicamente.
Le respondí: —No sé cómo sea su personalidad. No estoy dispuesto a arruinarme un poco para averiguar.
­­—¡Bien que te encantan ese tipo de cosas! Yo sé que sí te animas, ¿o no lo haces? —dijo en un tono retador.
—¿No me crees capaz? Lo voy a hacer y te diré todo.
Comenzó como un reto, pero había muchas cosas que yo no sabía que iban a pasar, como, por ejemplo: que me iba a enamorar. No sabía que esa sonrisa tan grande y blanca me iba a cautivar, que su cabello negro y suave como la seda me iba a encantar. Pero esos ojos verdes, profundos, que te atrapan y no te sueltan, ya me habían llamado la atención.
En la siguiente clase seguía pensando en lo que le había dicho a Any. Pero no decía nada. Una sola vez lo volteé a ver y él me sonrió; no tuve más que regresarle la sonrisa. El resto del día transcurrió muy tranquilamente, hasta que en la última clase él me dio un papel. Ese papel solo contenía una serie de números y no le entendía al mensaje. El timbre sonó y él solo me dijo:
—Son coordenadas. Te espero a las siete —y se fue.
Me desconcerté, pero me fui a mi casa muy calmado.
El camino a casa iba muy lento, a lo mejor era el tráfico o era que me sentía desesperado por verlo. Any en ese momento no sabía nada de la nota y yo no tardé mucho en contarle. Me respondió que fuera a darle una oportunidad para ver qué sucedía.
Eran las seis de la tarde y abrí los mapas de mi celular. Puse las coordenadas que él me dio y me llevaron a un restaurante muy bonito. Ya en el camino no sabía qué esperar, aún no sabía qué esperar de él.
Cuando llegué estaba afuera esperándome, para entrar juntos. Se veía tan encantador, como lo había visto ese día en la escuela. ¡Otra vez por mi cabeza pasaban tantas cosas! Una de las principales era que apenas lo conocía; lo único que sabía de él eran su nombre y que me atraía físicamente.
La velada transcurrió muy bien, pero se hacía más tarde y ya era hora de que me fuera a casa y le contara a mi mejor amiga, como de costumbre. Al llegar le conté todo lo que había sucedido y se quedó con una buena impresión suya. En ese justo momento fue cuando me di cuenta de que en verdad me gustaba.

*  *  *

Diciembre de 2014:
Pasaron unas semanas, seguimos hablando; él todavía me seguía encantando, ahora la única diferencia era que éramos novios. En octubre, después de varias citas y conocernos, me pidió que lo fuéramos.
Todo iba muy bien, todo parecía perfecto. Esos últimos dos meses habían sido miel sobre hojuelas. Pero algo en mí me decía que la relación iba por mal camino, ya que no habíamos tenido ni un solo desacuerdo. Esa era una de las cosas que me molestaban de él: que es demasiado conformista. ¡Mejor ni me meto en todo lo que yo decía que no me gustaba de él!
A la semana siguiente lo empecé a sentir muy distante. Hubo días en los que ni siquiera nos dirigíamos la palabra. Después de ahí todo se fue en picada.
¡Pelea tras pelea! Todas las veces que nos veíamos, aunque fuera en la escuela, nos peleábamos. Pelea tras pelea, decidí terminar todo y decirle que lo nuestro había acabado.
¡Se armó la tercera guerra mundial! Pero no en Alemania ni mucho menos en otro país: fue en la sala de mi casa donde le dije adiós.
—¡No lo puedo creer, Saúl! —me gritó—. ¡¿Por qué me haces esto?!
—¡Ya no eres el mismo que me enamoró! —le grité también, y él me calló con un beso en la boca–. ¡Largo de mi casa! —exclamé.

*  *  *

Enero de 2015:
—¡Ya no puedo vivir! —le dije a Any.
Ella me contestó: —¡Ni se te vaya a ocurrir suicidarte, porque antes de eso yo te mato, Saúl!
—No tengo pensado suicidarme —le dije—, es simplemente que no sé qué hacer con mi vida. No lo puedo ver, ni pensar en él, porque me deprimo.
Todo se volvió muy obscuro. Como ya había dicho, lo veía y me ponía a llorar. ¿Cómo era posible que algo que parecía que duraría para siempre se derrumbara y se destruyera en tan poco tiempo?
Pasó un mes desde que terminamos Alejandro y yo. Lo sigo viendo de vez en cuando en el patio de la escuela, porque él pidió un cambio de salón. Ya no sé qué pensar del amor. Este tipo de cosas no son para mí y creo que no lo volveré a sentir.
Any me dijo que es una de las experiencias que me van a volver más fuerte. Pero soy demasiado débil como para hacerme de experiencias y tomar fuerza. Sin embargo, uno aprende de sus errores y definitivamente este ha sido uno de los peores de mi vida.

lunes, 1 de enero de 2018

Reina de susurros


Berenice Elizabeth Moreno Ceja

Bailas con una energía excepcional; muy característico a tus diecinueve años. Te crees inmortal con esos tragos que le metiste a tu cuerpo.
Bailas con cualquier persona que se ponga frente a ti. Bailas con tus tristezas, con tus recuerdos. Bailas hasta con el silencio.
Eres otra, te desconozco completamente. Te crees la reina de la pista, la reina de las más bonitas. Te crees la reina de reinas. Realmente eres patética, aunque debo admitir que también eres la reina de mis pensamientos, la reina de mis susurros.
Mientras sigo perdido en mis absurdas ideas, apareces repentinamente frente a mí con esa sonrisa que me envuelve en sueños frustrados, en sueños melancólicos.
―¡Hey, hola! ¿Cuánto tiempo sin vernos? ―dices con la misma emoción que un niño con su regalo de Navidad.
―Eh… sinceramente no lo sé…
¡Claro que lo sé! Hace exactamente 133 días, 13 horas, 28 minutos y algunos segundos que te miré por última vez caminando de la mano de un tipo apuesto, según tus gustos.
―¿Quieres bailar? ―preguntas como si fuéramos los mismos de hace siete años.
Pareces sobria, pero esos ojos te delatan. Esa mirada que pide ayuda a gritos te delata. Esa sonrisa fingida te delata. Esas manos perdidas te delatan.
―No, gracias… solo vine a…
¡Demonios! No sé qué estoy diciendo.
―Vine a buscar a un amigo. Sí, eso, un amigo.
No me creíste. Ni el ser más crédulo podría habérselo creído.
―Bueno, te dejo. ¡Adiós!
Te vas, y mis memorias se van contigo.
Ese andar es el mismo de aquella chiquilla de doce años que llegó a preguntarme si tenía dinero que le prestara para comprarse una paleta de mango con chile.
Esa sonrisa tiene el mismo resplandor de aquella chiquilla de doce años, incluso cuando su dentadura no era perfecta y en sus dientes había sarro por doquier.
Esa mirada es la misma de aquella muchacha de diecisiete años cuando vino a decirme que tenía nuevos amigos. La misma mirada cuando viniste a decirme que te habías drogado con tus amigos. La misma mirada que pedía ayuda. Exactamente la que tienes ahora, en este instante.
Cuando te conocí, tu mirada era fresca, juvenil, con sueños muy grandes que parecían inalcanzables para los demás, pero no para ti.
Esa mirada fresca con la que viniste a preguntar mi nombre –luego de pedirme dinero, claro.
Esa mirada fresca que tenías cuando bailamos juntos esa canción que tanto te gustaba, que, según recuerdo, era un soundtrack de tu película de vampiros favorita. Esa mirada fresca cuando fuimos a ver la película de la chica con cáncer que era muy feliz con su novio; tu película favorita.
Ahora escuchas esta música a la que tanto juzgabas; la bailas, la adoras. En esta pista de baile no te importa nada, sólo divertirte de una manera estúpida.
―¡Muévanse todos! ―interrumpe mis pensamientos un chico vestido completamente de negro.
Volteas a verme aterrada, como queriendo saber qué está pasando, algo a lo que no tengo respuesta alguna.
De repente, comienzo a sentir una extraña sensación de miedo, de dolor, de resentimiento. Mis manos tiemblan bruscamente.
Te diriges hacía mí y confusamente te disparo. Caes implorando ayuda. Me gritas palabras que se me clavan, palabras que, si hubiera sido tú, serían peores.
Recién recuerdo estar cargando una pistola conmigo. Una m9. Recién recuerdo que yo fui quien gritó amenazando a todos con esa arma.
Yo soy el chico que te mató. Yo soy el chico vestido completamente de negro que interrumpió sus propios pensamientos. El chico que te amaba.
Ahora quedarás siempre en mi recuerdo, mi pequeña reina de susurros.
(Tercer semestre de preparatoria, 2016).

¿Cómo se siente el aire de Estados Unidos?


Marianna Reneé Robles Lara

Desde que Donald Trump ganó las elecciones, en noviembre del año pasado, muchas cosas han cambiado en Estados Unidos. En el video titulado “Miedo, caos y tensión. ¿El nuevo sueño americano?” se aborda el problema de los inmigrantes, centrándose en general en los musulmanes, situación que ha tenido consecuencias y opiniones negativas por la discriminación y desprecio que se han causado. 

Miguel Pulido es una de las tantas personas que comparte sus puntos de vista con el público, visitando la ciudad de Washington, D. C., para ver la problemática él mismo. Su video tiene como propósito concientizar a todos acerca de las personas que sufren de la inseguridad y el miedo por ser solamente inmigrantes.

De acuerdo con su tesis, las nuevas reglas que ha impuesto el nuevo presidente estadounidense afectan no únicamente la vida de los inmigrantes, sino también la relación que hay entre su nación con otras culturas, concluyendo también con problemas en el comercio internacional y la geopolítica. 

Pulido nos da argumentos bastantes fuertes. Para empezar, él viajó a Estados Unidos con el fin de presenciar por sí mismo este caos. Allá habló con unos activistas que viven en Washington, quienes le contaron cómo se siente una tensión en el lugar con todos estos cambios que ha sufrido su país. 

También nos presenta un argumento de experiencia con su taxista, que era pakistaní y le platicó la situación con su hijo, a quien él mismo (el taxista) le dice que intente lucir lo menos pakistaní y musulmán posibles, para que se pueda relacionar bien en su entorno y la gente no se tome el tiempo para pensar de dónde es originario, y así se sentirá como un adolescente normal.

Y finalmente, como un argumento de hecho, Pulido nos dice con ejemplos cómo Estados Unidos se ha tardado en legalizar normas relacionadas con la igualdad, como la abolición de la esclavitud, que ocurrió en 1863 pero no tuvo efecto alguno hasta dos años después; el voto femenil, que se otorgó en 1920, etcétera.

De los recursos expresivos utiliza la ejemplificación: 
Estamos hablando de un país que ya ha llegado tarde, bastante tarde, en otras ocasiones a las citas históricas con la civilización. Muy, pero muy tardíamente se abolió la esclavitud en este país; muy tardíamente se aprobó el voto femenino; muy tardíamente, comparado con lo que sucedía en otras partes del mundo, se eliminaron las leyes que tenían ese tono discriminatorio […]
Usa además la explicación:
Y, por supuesto, también están las historias de nuestros compatriotas, quienes están siendo víctimas de una guerra cultural, de un acoso mediático, de un acoso por la vía de lo simbólico, con un despliegue brutal –como no se había visto antes– de mensajes de rechazo, de una animadversión tanto en lo político como en lo cultural, que compromete seriamente el futuro de muchísimas personas.
Asimismo, utiliza la repetición, pues nos dice continuamente sobre el caos, la tensión y el miedo que la gente de nuestro país vecino está viviendo:
Al llegar aquí y platicar con muchísimos activistas, académicos, personas que están en el mundo de la política, lo primero que narraron, que me describieron, es una sensación de tensión, de miedo y de caos […] Eso sintetiza el caos que se está viviendo, la sensación de miedo, la sensación de, incluso, desarraigo.
El último recurso expresivo que emplea es la paráfrasis: 
El día de ayer, un taxista pakistaní me contaba cómo se ha transformado en tan sólo diez días la manera en la que él se relaciona con sus hijos y en la manera en la que sus hijos se relacionan con el mundo […]
Sobre la calidad de esta videocolumna, el sonido en general está muy bien. En muy pocas ocasiones se oyen voces atrás de Pulido (porque está en un lugar al aire libre); algunas veces se escuchan sonidos de la ciudad en sí, pero su voz es lo bastante fuerte para sobresalir ante cualquier otro sonido y hacerse escuchar.

En cuanto a iluminación e imágenes, hay la cantidad de luz perfecta, pues se puede ver con claridad todo el paisaje donde se está grabando: la ciudad, las personas caminando, etcétera. 

Todo esto: las imágenes que nos muestra, la iluminación y el sonido y tono de su voz, es de buena calidad y hace de este un video muy completo en todos los aspectos. Me gustó bastante, pues se habla sobre un tema sumamente importante y contiene ideas y argumentos claros, que Pulido sabe explicar con hechos y ejemplos. Pone tanto énfasis en la situación de la que habla que nos hace sentir el contexto del que nos platica. 

Pulido, M. (productor y conductor), 2017. “Miedo, caos y tensión. ¿El nuevo sueño americano?”, duración: 3:25. En: Antifaz, canal personal de Youtube de Miguel Pulido. Publicado el 21 de febrero de 2017. URL: https://www.youtube.com/watch?v=DvFKS4JK1lc

El sistema educativo ¿al que estamos sometidos? – La Mars Aguirre


Rebeca Paola Miranda Figueroa

El 22 de marzo del presente año, una joven de solo dieciséis años llamada Marcela Aguirre, mejor conocida como “La Mars”, publicó un video en su cuenta personal de Facebook, en el cual durante 3 minutos con 16 segundos externa sus pensamientos sobre el sistema educativo en nuestro país. Se expresa de una manera que no es la correcta, dice groserías, con las cuales te puedes dar cuenta de cuál es su nivel de enojo.

Conforme va corriendo el video puedes apreciar fácilmente que el tema principal en el que ella se basa es el sistema educativo, como ya he mencionado. 

De manera un poco obvia captamos su tesis, que es muy clara: la educación en México es pésima, y para cumplir sus sueños, sus metas, no es tan importante terminar la preparatoria o una carrera universitaria, como sí lo es para otras personas. 

Algunos de los argumentos que nos da Mars son: el sistema es un retrógrada, porque nos mantiene sumergidos bajo su mando para poder hacer lo que nosotros queramos; tenemos que tener cierta edad para hacer las cosas que queremos o tomar decisiones de vida.  

En forma de ejemplificación utiliza dos frases que en lo personal me llamaron mucho la atención: “Cuando te dicen la típica frase: ‘Cuando ya no vivas en esta casa podrás hacer lo que quieras’”; “Tienes que terminar la secundaria, la preparatoria, la universidad, especializarte en lo que quieras, para luego hacer lo que quieres”. 

En cuanto al recurso de la explicación, emplea frases con las cuales nos deja muy claro por qué hace el video y por qué decidió salirse de la prepa. Por ejemplo: “He decidido salirme de la escuela y dejar de hacer gastos innecesarios por parte de mi madre en educación absurda que no me servirá para realizar mis sueños”; o: “Me salí de la escuela porque estoy harta del sistema retrograda en el que hemos estado sumergidos toda la vida”.

Se presenta el recurso de la repetición cuando ella dice: “Tengo que terminar la secundaria para cumplir mis sueños, tengo que terminar la prepa para cumplir mis sueños, tengo que terminar la universidad para cumplir mis sueños”; y: “El sistema en el que estamos sometidos”. De una manera no tan fácil aprecias que el video no contiene paráfrasis o citas textuales.

El sonido, la iluminación y las imágenes son de buena calidad; no hay música de fondo ni nada de eso, lo único que se escucha es su voz. La iluminación es muy buena, se puede observar que grabó con la luz del sol. 

No soy nadie para juzgarla, decir si estuvo bien o mal la decisión que tomó. Conozco a Mars y estoy consciente de lo que ella está haciendo después de dejar la preparatoria. Respeto demasiado su opinión y su manera de pensar, pero lo que ella hizo no lo hubiera hecho yo. Creo que su forma de expresarse no fue la correcta, y respecto a sus decisiones tampoco. 

Pero en sí el video es bueno, y te motiva a reflexionar en muchas cosas.

Referencia:
Aguirre, M. (productora y conductora), video publicado el 22 de marzo de 2017 en su cuenta personal de Facebook. Duración: 3:16. URL: https://www.facebook.com/mars.maguire/videos/vb.100003288084993/1221630277956563

“Yo tomo tu mano”


Lucía Medina Landeros 

“Stand Up” (Levántate), del productor Zlata Filipovic, es un video acerca de la atención que se les debe dar a las consecuencias que puede tener la homofobia.

Es por esta temática que el productor se preocupa de hacer un buen trabajo, en el que gráficamente se muestre lo que sucede en muchas escuelas preparatorias de su lugar de origen, que es Irlanda.

En la grabación se pueden apreciar algunas de las razones que movieron al productor a realizarlo: la gente intolerante y homofóbica en el mundo, pero principalmente en el ámbito escolar; abuso hacia gente que tiene contacto físico en público, como lo es agarrarse de la mano.

En el video, con duración de 4:24 minutos (publicado el 20 de diciembre de 2011), también se percibe claramente la postura del emisor, quien está en contra, totalmente, de la discriminación que sufren las personas de la comunidad LGBT. 

Todo transcurre en un escenario donde se muestra una situación de la vida real, en la que jóvenes son acosados y hasta golpeados por su preferencia sexual. Al hacer esto el productor utilizó uno de los recursos más importantes: la ejemplificación. La homofobia hoy en día es uno de los temas de conversación más triviales, pero en años pasados –como lo fue 2011, cuando apenas se empezaba a aceptar– hacer un trabajo tan bien logrado como éste imagino que fue todo un reto.

“¿No te ha tomado la mano nadie hoy?”. “–Yo tomaré tu mano”. Cito esta frase que aparece casi al final, porque llamó mucho mi atención. Creo que es una forma en la que el productor muestra su apoyo a estas personas. Cuando todos los demás se comienzan a levantar expresando varias veces esta frase, de “Yo tomo tu mano” (lo que da lugar al segundo recurso expresivo empleado, que es la repetición), se entiende que mucha gente está en desacuerdo con el acoso por homofobia, pero nadie lo dice debido al miedo a ser rechazados. 

El sonido, uno de los recursos de producción más importantes, es muy bueno, se comprende cuando los personajes hablan y la música de fondo va acorde con los diálogos, sin perturbar el entendimiento. La iluminación está muy bien empleada, ya que en todo momento se alcanza a ver lo que está pasando, y el escenario es adecuado. Como el video trata de la homofobia en el ámbito escolar escolar y se observa que las instalaciones en las que se encuentran los personajes pertenecen a una escuela, resulta muy fácil de entender el contexto. 

Me gustó mucho la manera como el productor decidió sacar este tema tan cerrado en ese año, pues en tan solo unos cuantos minutos logra hacer conciencia para todas esas personas que sufren de homofobia o viven sus consecuencias.

La discriminación por preferencia sexual es una realidad que hasta hoy, en 2017, se presenta en muchas personas que tienen una mente cerrada para aceptar que cualquier tipo de amor –ya sea entre mujer y mujer u hombre y hombre– siempre será bueno, por el simple hecho de lo que es: amor.

Referencia:
Filipovic, Z. (productor), 2011.“Stand up” (Levántate), Anna Rodgers y Aoife Kelleher (escritoras y directoras), Crossing The Line Films, duración: 4:24. URL: https://www.youtube.com/watch?v=_5iDPjXV_yM

Sobre la atención a los jóvenes mexicanos


Alejandra Demara Solórzano

“La tragedia del Colegio Americano del Noreste”, de Javier Solórzano, es un video de concientización acerca de la falta de atención al estado emocional de hijos y alumnos, para poder encontrar posibles soluciones a la problemática situación. Principalmente hace hincapié en la concientización, al utilizar como ejemplificación un incidente ocurrido el 18 de enero de 2017 en el Colegio Americano del Noreste, de Monterrey, Nuevo León, donde un adolescente disparó a tres de sus compañeros, a su maestra y a sí mismo.
En el transcurso del video, se nota que el conductor investigó acerca del incidente. Deja muy clara su tesis, cuando menciona lo siguiente: 
¿Qué tanto los padres atendemos o no atendemos a nuestros hijos?, en lo cual hay una responsabilidad, en muchas ocasiones, colectiva.
Por otra parte, comenta que es de gran importancia tomar en cuenta la circunstancia que viven los jóvenes hoy en México, especialmente en esa ciudad, que ha pasado por muchas crisis violentas, por lo cual habría que atender más ciertos indicadores que se presentan.
Los recursos empleados en la producción del video son correctos, incluso la voz del conductor es clara y fuerte, lo cual hace que se escuche bien. No hay que pasar por alto que el material del fondo de vez en cuando llega a llamar más la atención, por la gente que pasa por atrás y que se llegan a escuchar a lo lejos sus voces. Esto provoca distracciones que afectan el análisis de la información que proporciona el conductor, ya que los espectadores se enfocan especialmente en eso y no prestan su total atención al periodista.
El video fue grabado en el exterior, pero la iluminación es suficientemente buena en todo momento, haciendo que el rostro del conductor nunca se desenfoque, a pesar de que el fondo llega a ser un poco distractor. Se presenta una grabación aceptable.
El mismo conductor grabó todo el video, captando con la cámara desde la parte superior de su torso hasta poco más arriba de su cabeza, lo cual también permite ver los árboles y las estructuras que se encuentran detrás de él.
Utiliza recursos de repetición y explicación: al referirse constantemente a reflexionar sobre qué estamos haciendo cada uno de nosotros para atender mejor a los jóvenes (en cuanto a su estado emocional y desenvolvimiento en su entorno) y al explicar ampliamente sus puntos de vista.
Finalmente, calificaría este video como un buen material de reflexión sobre la importancia que le damos a lo que ocurre con el entorno en el que vivimos los jóvenes mexicanos, ya que constantemente se presentan incidentes de violencia en nuestro país. Me gusta la manera en que se expresa Solórzano, pues en parte logra que al ver el video se presente un sentimiento más concientizado, pues provoca un efecto directo en el espectador.

Referencia:
Solórzano, J. (conductor), “La tragedia del Colegio Americano del Noreste”. Duración: 2:27. Publicado el 18 de enero de 2017, en Javier Solórzano, canal de Youtube del conductor. URL: https://www.youtube.com/watch?v=WnSb14AnAtE

La religión y su influencia


Juan Miguel Carboni Encinas

El video que comento se titula “Reflexiones sobre la religión”, de Gerardo Fernández Noroña, transmitido por SDP Noticias. Habla acerca de la relación entre la religión y el Estado en los últimos años, dando a entender que en nuestro país el Estado laico se está perdiendo, por el fanatismo que hay de la iglesia y su religión. Actualmente, “la falta de reflexión en el mundo sobre dicho tema está causando que la gente no mire la realidad de las cosas”. 

El emisor nos muestra unos muy buenos argumentos, los cuales dicen y prueban que hoy en día se está perdiendo el Estado laico. Por ejemplo, se mencionan:
  • La doble moral que hay en los políticos.
  • La guerra cristera.
  • La promoción, en la religión católica, de que el gozo y el placer son pecados, cuando en realidad son parte de disfrutar la vida.

Entre los recursos expresivos que utiliza el emisor podemos encontrar explicaciones, cuando se refiere a porcentajes y dice que en México seríamos politeístas si no hubieran llegado los españoles. 

También podemos ver que repite la palabra “religión”: “Yo respeto cualquier religión”, “En México no se mezcla mucho la religión, y esto está bien”,  “En semana santa debemos hacer una reflexión acerca de la religión”.

Algo que también podemos ver es el uso de ejemplificaciones: 
Manifestaciones públicas a diestra y siniestra, muchas de ellas con una autotortura, como en Michoacán: un joven acabó ahorcado porque representaba a Judas. 
En cuanto al sonido, podemos apreciar que la voz de Fernández Noroña es buena, aunque quedaría mejor una voz muchísimo más grave; sin embargo, atrapa tu atención. El entorno de la iluminación está bien planteado, ya que se enfoca en el conductor y en las imágenes de fondo, así atrapando tu atención y evitando que te distraigas con las sombras. Las imágenes que se ven en el fondo son muy buenas, ya que son acordes a lo que dice el conductor. 

En lo personal le doy al video una valoración de 9.5, ya que es interesante y el emisor se expresa muy bien –aunque siento que podía sacarle más provecho al tema y hablar acerca de la religión y su incongruencia con la homosexualidad–. Este video es un material que sería buena idea que se publicara en las escuelas públicas, ya que la educación que imparte el gobierno debe ser laica. 

Referencia:
FERNÁNDEZ NOROÑA, G. (conductor), “Reflexiones sobre la religión”. SDP Noticias (productor), duración 4:37. Fecha de publicación: 18 de abril de 2017. URL: https://www.youtube.com/watch?v=fe56m9N6NhU.


El final de nuestros días



Alma Lydia Caldera Cázarez

¿Dónde viviremos nuestros últimos días?”, video columna de Maribel Martínez, es un llamado hecho por la conductora, que habla desgraciadamente de una actual realidad: la necesidad de apoyo por parte de la sociedad, y sobre todo del gobierno, a las casas hogares para adultos mayores.
Expone su tesis: 
Mejorar los asilos y casas hogares es un acto de justicia y humanidad cuyo valor no tiene precio. Allí es donde se necesita al gobierno, allí es donde se necesita de nosotros.
Basándose en datos del INEGI en su censo, la conductora trata de explicar y fundamentar la importancia de devolverles la dignidad a estas casas de compañía, todo esto con el fin de concientizar.
El video utiliza algunos recursos, como la ejemplificación: 
Estos lugares de asistencia que menciono son muy escasos y no siempre están en las mejores condiciones. En todo el país hay sólo 1,020 casas hogar para adultos mayores.
Del mismo modo, la explicación se encuentra presente cuando dice:
…hay que reconocer que se hace un gran esfuerzo, pero sin los insumos indispensables para trabajar con decoro. Apenas 2 de cada 10 tienen instalaciones para terapias físicas, es decir, necesitan mayor atención, afecto, dedicación y trabajo.
Otro recurso utilizado es la repetición, para fortalecer la idea expresada: 
Soy Maribel Martínez y hoy les pregunto: ¿dónde nos tocará vivir nuestros últimos años? Cada vez que recorro o visito los asilos o casas de día de nuestros adultos mayores, hago una pausa en el camino y me pregunto estas cosas: ¿dónde nos tocará vivir nuestros últimos días?
En cuanto al sonido, el audio es comprensible; la conductora habla con un tono claro, entonación adecuada y al igual entendible. No hay sonido de fondo, lo cual mantiene la atención en lo que se está diciendo en el video.
Por otro lado, el escenario es de buena calidad, debido a que hay un buen contraste entre el fondo de las imágenes y la conductora.
Del mismo modo, la iluminación es aceptable; las imágenes que aparecen de las instalaciones del asilo, tanto por dentro como por fuera, se encuentran sincronizadas y aparecen en el momento indicado para apoyar el contenido de lo que se está diciendo. El video, en general, tiene una apariencia profesional.
En conclusión, al realizar el análisis de esta videocolumna me pareció que es un buen video, pues en su contenido nos hace reflexionar acerca de nuestro destino en unos cuantos años más, llama a la comunidad y al Estado para ser solidarios. Me gustó que la extensión sea breve, porque da un mensaje claro. El video es de una buena calidad, tanto en iluminación como en sonido.

Referencia:
“¿Dónde viviremos nuestros últimos días?”, videocolumna de Maribel Martínez (https://www.youtube.com/watch?v=_yicVbX6OUc). Publicado el 18 de abril de 2017. Duración: 2:44. Formato: videocámara.

Excelente video, sobre un tema polémico


Andrés Alejandro Acuña Barrera

El video titulado “El día que la ciudad de Mexicali despertó” tiene como conductor a Gustavo Macalpin y él mismo es el productor. Tiene una duración de 3 minutos. Su fecha de publicación fue el 14 de enero de 2017, en su página personal de Facebook; la URL es https://www.facebook.com/GustavoMacalpin/videos/160292967791523/.

El tema que trata dicho video es el de la participación política de los mexicalenses. La tesis que expresa el conductor es la siguiente: 

Si seguimos con esa gran respuesta que los mexicalenses han tenido con la participación política se puede llegar a hacer un cambio en el municipio.

Como argumentos el conductor empieza a nombrar una serie de movimientos políticos que la poblacion de Mexicali hizo tras la implementación de la nueva ley para la privatización del agua y el famoso gasolinazo. Algunos ejemplos son:
  • El bloqueo a la planta de PEMEX, en La Rosita.
  • La obstrucción de las oficinas de Recaudación de Rentas de Baja California.
  • La manifestación masiva de más de diez mil personas en la explanada de los tres poderes.
Son argumentos válidos, ya que gracias a esas manifestaciones el gobierno no siguió en pie con la privatización del agua.

A lo largo de todo el video, desde el inicio hasta el final, se puede detectar el uso de la mayoría de los recursos expresivos. Algunos ejemplos son:

  • Explicación: Macalpin dice que Mexicali se ha convertido en ejemplo nacional de activismo político.
  • Ejemplificación: los argumentos anteriormente mencionados.
  • Cita textual: Al principio del video el conductor cita al ex presidente de Estados Unidos Barack Obama y dice lo siguiente: “Si estás cansado de discutir con extraños en internet, ¿por qué no buscas mejor reunirte con alguno de ellos en persona, en la vida real...?”.
  • Del mismo modo usa la repetición mencionando de nuevo dicha cita textual al final.
El sonido durante el video es bueno; existe un sonido de fondo, lo que le da una profundidad a lo que dice el conductor, y se le entiende perfectamente al hablar, tiene una excelente fluidez. La iluminación y las imágenes son excelentes; Macalpin usa ropa formal, lo que hace que su figura transmita confianza y profesionalismo.

En conclusión, la producción de “El día que la ciudad de Mexicali despertó” es excelente; trata un tema muy interesante y polémico de hoy en día. Cuenta con una excelente iluminación, imágenes y sonido.

MACALPIN, G. (Productor y conductor), 2017. “El día que Mexicali despertó”, Percepción Política, duración: 3:00. En: Gustavo Macalpin, página de Facebook del productor. Publicado el 14 de enero de 2017. URL: https://www.facebook.com/GustavoMacalpin/videos/160292967791523/